Aproximación al Horizonte Mítico de los Tobas

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plusAproximación al Horizonte Mítico de los Tobas. Edgardo J. Cordeu (1969)

I. Introducción

II. Hierofanías y figuraciones vinculadas al espacio.

III. Hierofanías y figuraciones vinculadas al tiempo.

IV. Reinterpretaciones sincréticas

V. Síntesis y conclusiones

Nómina de informantes

Denominación de la fauna chaquense mencionada en el texto

Bibliografía

II. Hierofanías y figuraciones vinculadas al espacio.

El Plano Terrestre

El Complejo Nowet

Relaciones de Nowet con los hombres.

La duplicidad de los poderes de Nowet hacia los hombres corre pareja con la característica ambivalencia de las relaciones que mantienen ambos. En la misma forma que Nowet impone y normas más o menos estrictas en la cesión de animales, los tabúes de caza y en el don shamánico, así también la variabilidad de su voluntad se testimonia en el envío de enfermedades, muchas veces sin motivo aparente. Dicho rasgo se denotaría claramente en un mito sobre el perro de Nowet:

Relato N° 17

"Nowet es poderoso y nunca sabemos como está, de amistad con nosotros. Así es como te cuento: Nowet tiene un perro que de noche recorre la tierra; y se entra en las casas ese perro, y los besa o los lame en la cara a los que están durmiendo. Y a esos que lamió, esos se despiertan locos" (A. Soldán).

En ocasiones, en cambio, su estado de ánimo es benévolo y concede entonces animales u otros dones a quienes los necesiten:

Relato N° 18

"Nowet, cuando lo encontrás, te da de lo que querés: ¿Querés animales o comida?: ¡te da! Si médico, si poder de pelear, si vicio de mujeres, si trabajar: ¡te da!"

"Nowet da cuatro dones: ser piogonak, peleador, mujeres o suerte en el trabajo" (B. Aguirre).

Relato N° 19

"Si un hombre no tiene comida y Nowet lo sabe, y el hombre le pide que lo ayude, como Nowet tiene poder, entonces Nowet puede ayudarlo al hombre ese".

"Si el Nowet no lo escucha, lo puede escuchar un águila al hombre ese: lo siente y se lo dice a Nowet".

"No se va a llegar a él si él no quiere. Da permiso a veces para matar, pero hay que cuidarse: El es como un puestero que mezquina la hacienda cuando se le meten en el campo de él. Porque el Nowet también come de eso y se emborracha".

"Cuando se salía a mariscar, se le oraba a Nowet antes de salir, y el Nowet sentía el ruego en el viento o por un pajarito, o por uno de esos espíritus que siempre andan por ahí y que se lo llevaba. Luego, de repente, le daba al paisano miel o un bicho cualquiera" (P. Yorqui).

Relato N° 20

"Una vez, hace años de esto que te cuento, íbamos a mariscar con el viejito Arias Gómez; ése, ese viejito que vos conocés, ese que fuiste a su rancho el otro día. ¡Mariscador sabedoso y guapo ese viejito!"

"Días y días en el monte y nada ¡nada!: ni un bicho pudimos agarrar".

"Al rato, el viejito, que era de esos mariscadores viejos, de los antiguos, rezó y le pidió un favor. Nowet le dio el favor. Se lo encontró a Nowet en el monte y Nowet lo habló".

"Dice el viejito que Nowet venía como un mozo bien plantado, bien compuesto: bota, camisa, bombacha; ropa de rico, todo nuevo y compuesto ¡como de nortero de Salta!"

"El Viejo le pidió unos chanchos, como para comer, y Nowet le dijo de ir a una lagunita en el monte. Fuimos, quedaba cerca, y encontramos los chanchos. Con palo y perro corrimos y matamos los chanchos, porque en esa época perseguían al paisano con escopeta".

"¿Querés creer que nunca más pudimos encontrar esa laguna en las otras veces que salimos juntos de mariscada con el viejo?" (J. Alegre).

Las reglas y prohibiciones de caza se refieren, respectivamente, a la matanza excesiva, por encima de las necesidades individuales, familiares o sociales del cazador, o a la falta de cuidadas apropiados -entierro o cobertura con ramas u hojarasca- de las porciones no utilizadas del animal, que deben ser resguardadas de la dispersión y las alimañas dañinas. No poseemos indicios, en cambio, de que dicha práctica obedezca a creencias en la resurrección del animal a partir de sus restos o a la posibilidad de engañar por ese medio al Dueño de la pieza cobrada; no obstante, Métraux 68 afirma al respecto: "Aquellos que han matado un pájaro, le arrancan las plumas del cuello y las esparcen en el campo con la esperanza de que el espíritu del ave pierda tiempo reuniendo las plumas, permitiendo así a los cazadores regresar salvos a sus hogares".

Hemos sido también informados de la existencia de interdicciones acerca del uso de pieles y cueros de aquellos animales de los cuales se utiliza la carne y viceversa, pero cuya vigencia no todos los informantes confirman. El punto requeriría una investigación más minuciosa antes de ser asentado y explicado; que sepamos, ninguno de los investigadores de la etnografía moderna del Chaco, han confirmado tales interdicciones. Asimismo, las fuentes del siglo XVIII tienden más bien a desmentir su existencia entre los Guaycurúes; Paucke 69 describe claramente que los Mocovies utilizaban tanto la carne como el cuero de los cerdos silvestres, este último principalmente parra la confección de bolsos y zurrones; Sánchez Labrador 70 detalla el mismo destino para los cérvidos cazados por los Mbayás: comían la carne y empleaban el cuero en mantos y pelotas para el pasaje de cursos de agua.

De la misma manera, es temida rigurosamente la salida cinegética en la época menstrual de la esposa y las parientas que residen en contacto con el indígena. La sangre menstrual, intuida como una substancia contaminante cuyo olor se propaga rápidamente, aleja los animales apreciados y atrae sólo a serpientes y alimañas. Es más peligroso aún en el agua que en la tierra, ya que en ese medio difunde de inmediato, llamando la atención de palometas, yacarés o serpientes acuáticas que atacan al contaminado o lo llevan al mundo subterráneo. Igualmente hay una estrecha relación entre la regla y la temible serpiente mítica representada por el arco iris, cuya aparición es provocada por aquélla:

Relato N° 21

"Por uso de Nowet salen todas esas prohibiciones. El les dice a los paisanos que coman la carne pero que no usen el cuero de los bichos".

"Pero de Nowet hay que cuidarse. Todos los mariscadores antiguos han muerto por disgustarse con él, por tirar la carne que conseguían. Su peón le avisa a Nowet que ése que lo mató no necesitaba al bicho o a esa carne en realidad. Entonces, él, le sigue la huella al que desperdicia hasta su casa, lo agarra al paisano descuidado y se lo trae a Nowet. Si no lo mata o lo pone loco, Nowet le da desgracia al volver a cazar".

"Las víboras son animales de Nowet de mala suerte. Si encontrás una cuando vas de mariscada 71; mejor te volvés rápido a la casa y no salis ese día, porque no vas a pillar ningún bicho".

"La regla de las mujeres se le prende al paisano y aleja a los bichos buenos; sólo a la víbora le gusta y esa viene y te pica. La Madre de los Carpinchos se enoja por ese olor y se lo lleva al paisano; no se muere, pero pasa para siempre a ese otro mundo que hay abajo, a ese mundo donde están los muertos" (P. Yorqui).

Relato N° 22

"Cuando se pilla un bicho, hay que dejar bien cubierta la sangre del animal y hay que guardar bien lo que queda. Sino, algún payak 72 lo cuenta, y Nowet mata o enferma".

"La regla de las mujeres espanta a los bichos buenos y sólo trae cerca a los malos, que solamente traen desgracias" (A. Roldán).

Relato N° 23

"Los mariscadores sabemos que cuando salimos y pillamos un bicho, hay que cuidarse de componer bien lo que no se va a usar. Sino el jefe de animales le avisa a Nowet, y él castiga. Hay que enterrarlo o armar un paquete bien armado para que esos dañinos que andan por ahí no le hagan nada. Después hay que hacerle un rezo y darle las gracias al Nowet".

"De los bichos que dan cuero no hay que comer la carne del tigre, de la ampalagua, de esos. De los otros, hay que cuidarles bien el cuero y no hacer vestiditos con eso" (A. Gómez).

No tenemos noticias del empleo de otras prácticas o del uso de talismanes de caza, aunque Métraux en una de sus obras 73 confirma explícitamente el empleo de estos últimos.

La dimensión indeterminada, la verdadera desmesura dionisíaca que en muchos sentidos caracteriza la potencia de Nowet, se testimonia claramente en algunos mitos sobre el origen de las bebidas alcohólicas y la borrachera. Parecieran denotar en esa línea una estrecha correlación entre la noción de potencia, en tanto despliegue incondicionado y caprichoso de lo numinoso, y la posibilidad, siempre por las vías del éxtasis, de acceder a aquélla. Sea ya mediante la libertad exultante de la condición shamánica o por la que brinda la embriaguez, o sino por la que en estos momentos permiten el trance y la posesión, tan comunes en los cultos de raíz cristiana.

Relato N° 24

"Antes no se sabía de la chupa, pero Nowet siempre borracho. Pero, cuando lo ven a uno en el monte, se les antoja a los Nowetes llevarlo a su rancho. Que habían sido
una cuadrilla esos; gentes bajita, una cuadrilla de gente así".

"Ese día habían entrado muchos indios a melear, pero no las ven a esas casitas. Y es un piogonak el que podía entrar con la cuadrilla; le dicen a la persona esa: '-¡Quedate aquí, que ya vamos a tomar!'".

"Estaban llenos de osos, guasunchos, chanchos; de todas esas clases de bichos. Cuando quieren carnear, carnean pues"

"Nowet es el primero que sacó la chupa, de algarrobo o de miel. El la ha enseñado como se hace con miel o con algarrobo. De Nowet salió la chupa a los indígenas, con los viejos; murieron los viejos pero eso siguió. Nowet es el que hizo eso; habló con cualquier hombre y le enseñó".

"También es de Nowet la miel, porque él vive en el monte y ahí está la miel".

"Una mujer, unas cuantas, se fueron a melear. Y un médico viejo que llevaban para cuidarlas dijo que se apartaría para hacer su necesidad. Esa noche levantaron campamento pero vieron que el viejo no había vuelto".

"Cuando volvió, contó que había encontrado un Nowet que lo invitó a su casa en el monte a tomar aloja. La casa estaba llena de gentes y de Nowetes, que eran muchos más entonces que ahora. Entró a tomar con ellos, y por eso ese vicio sale de Nowet. Los Tobas vieron de Nowet y así aprendieron".

"Contó el viejito que se habían quedado tomando con esos compañeros, que habían sido muchos, con su casa llena de todas las clases de animales. Los bichos andaban por toda la casa, y ahí nomás el tigre más malo estaba atado como perro. Todos esos bichos que están en el monte y que son de Nowet, estaban allí, allá en esa casa".

"Bueno, a ese viejo no le pasó nada. Cuando pasó la borrachera, Nowet lo mandó con sus otros compañeros. Cantaba Nowet ¡contento! dice el viejito, y los otros Nowetes también, porque son sus verdaderos compañeros" (P. Yorqui).

Por otra parte, siempre en estrecha relación con la función ritual de la borrachera, la Fiesta de la Algarroba también fue instituida por Nowet según los informantes. Sus rasgos agrarios inducirían más bien a suponer su origen en ceremonias y prácticas de otro horizonte cultural, que luego fueron traducidas a los cánones de la espiritualidad cazadora toba.

En realidad se desconoce bastante el carácter, sentido y fuentes de integración de la misma, a excepción de su repetición anual en la época de maduración de los frutos74. En dimensión económica, debe tenerse en cuenta la opinión de Palavecino 75 de que el algarrobo "constituye con toda?"sus fases un antiquísimo complejo, posiblemente anterior aún a la aparición de la agricultura aborigen en esta parte de América y pertenece, evidentemente, a una etapa cultural semejante a la de los indios chaquenses actuales".

No obstante no debemos olvidar que, formando parte de un rito agrario sumamente desarrollado, en el que la orgía alcohólica y sexual jugaba un papel esencial, el complejo de la algarroba integró un rol importante en las culturas de los Diaguitas históricos que rodeaban al Chaco en el Oeste. Su patrimonio era fundamentalmente andino, y bien tendremos ocasión de mostrar influencias de ese tipo en otros aspectos de la religiosidad toba. Pensemos al respecto en la Fiesta del Chiqui 76, al parecer una ceremonia de regeneración agraria; o sino, en un mito diaguita, según el cual el algarrobo se origina luego de una destrucción cosmogónica por hambre y sequía provocada en castigo de los excesos de los bebedores de chicha 77, y que tiene correlatos con una de las versiones tobas publicadas en la oportunidad por nosotros 78. Observemos un corto relato actual:

Relato N° 25

"Cuando hay algarroba se juntan los indios. Porque asi dijo Nowet que hicieran ¡desde antes, desde los antiguos! Se juntan los más tomadores, los más viejos y más fuertes".

"Cortan un palo borracho y las mujeres pisan algarroba, y lo cargan al palo. Lo dejan unos días y después lo prueban. Cuando llega el momento para tomar, la echan en un bolsón y de ahí toman con porongos o con cacharros de aloah". 79

"Viene la gente y tomando, y al ratito se emborrachan nomás. El más cantador, ¡cantando ese hombre! borracho, borracho nomás. Y para Nowet es la chupa".

"Cuando se pasó eso, al monte; del monte a sacar la miel. Y vuelta a hacer bebida, y los viejos a probar. ¡Eran sabedores los viejos de cuando ya está lista esa bebida" (P. Yorqui).

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Notas:

68 Métraux, 1944 : 296.

69  Paucke, 1943, t. III: 370-371.

70  Sánchez Labrador, 1910, t. I: 193-194.

71  "Mariscar'': cazar o recolectar en el monte.

72 Ver Supra.

73  "Los tobas llevan alrededor de la cintura una bolsa alargada hecha de la piel de un avestruz que contiene diversas plantas y despojos de animal; de ella esperan que les asegure una abundante provisión de caza" (Métraux, 1944 : 300).

74  Sobre la vigorización de los lazos sociales, debida a la concentración de los grupos locales, en la estación de recolección de la algarroba, véase Miller 1967: 18.

75  Palavecino, 1959: 350.

76 En torno de él -algarrobo- celebran los indígenas la fiesta Chiqui, presentándole "las cabezas de guanacos, liebres, perras y otros animales, excepto de avestruces o xuris, que respetaban. Esta ceremonia era acompañada de borrachera y canto... Usábanla por ese tiempo los campesinos, con el objeto de conjurar la seca y otras calamidades" (Granada, 1896: 197).

77  Molina Tellez, 1947: 130-132.

78  Ver Relato N° 76.

79  "Aloah": piezas de alfarería.