Aproximación al Horizonte Mítico de los Tobas
Reinterpretación cristiana del horizonte mítico tradicional
Las expectativas apocalípticas
Deseamos traer a colación, después de examinar la importancia de la preocupación apocalíptica en estadios anteriores de la historia cultural toba, el lugar que ocupa actualmente en la constitución del comportamiento grupal. Como sabemos, se enfrentan ahora a un proceso de pasaje hacia una nueva forma de vida, la versión regional de la cultura occidental, en cuya cosmovisión fundamental —cualesquiera sean los decaimientos y crisis sufridos desde el siglo anterior, y aún la presión de sus propias expectativas milenaristas todavía juegan un rol destacado las ideas de "progreso" y de '' realidad garantizada''; esenciales sobre todo en la ideología de sus estratos más dinámicos, como es el caso de las capas europeas que poblaron y colonizaron el Chaco. Ahora bien, la preocupación apocalíptica indígena, tema capital en los Cultos de origen Pentecostal y Evangélico, acarrean consecuencias en distintos planos; por una parte, entran evidentemente en conflicto con los valores de la sociedad dominante: pero, por la otra, tanto al retomar y proseguir respuestas que aunque pesimistas están ligadas a la vieja cosmovisión como, desde el ángulo de las dificultades de hecho que esperan a aquellas tendencias que favorecen un mayor grado de asimilación 223, son apropiadas al menos para facilitar cierta cohesión social y espiritual entre los indios. Veamos cómo se manejan esos conceptos en alguna de las predicaciones a que asistiéramos :
Relato N° 84
"Dos mil años el diablo estuvo preso. Y después será, desatado y se levantará guerra de nación a nación. Entonces el sol se pondrá encima; una bolsa negra y la luna otra, pero de sangre. Entonces recién Cristo estará cerca, y habrá hambre y apretura para toda la gente".
"Mil años hubo de paz con el diablo encadenado. No sabemos justo el día que será desatado, pero entonces en ese día Dios va a destruir el mundo. Para eso faltan 33 años; y así serán gastados los años, los meses y los días".
"Habrá guerra cuando se levante el Poderoso y los muertos serán resucitados otra vez, dice la Escritura".
"El bautizado y el que cree estarán salvados y se van a ir al lado de Dios. Porque el mundo es viejo, todas las cosas son viejas y están gastadas; Jesucristo las va a cambiar y las hará nacer de nuevo. Así, como en la época del Diluvio de Noé".
"Como fue en el día de Noé, será ahora. Ahora estamos en el fin del día, estamos como cuando se acaba ese tiempo la Biblia dice dos mil años para eso. Como fue en los diñas de Noé, así será en los días de Jesucristo, el Hijo del Hombre. En los dos mil años, Dios llevará a los suyos en una nube".
"Cristo hará levantar a los muertos. Solamente los buenos vivirán de vuelta, y serán salvados y curados. Así Cristo, cuando él venga, despertará todos los muertos; pero sólo esos que se lo merecen volverán a vivir. Levántate entre los muertos y te bendecirá Cristo" (B. Aguirre; comentario de Apocalipsis, cap. XX).
Notas:
223 Un conjunto de barreras económicas, sociales y psicológicas, impuestas efectivamente por algunos estratos de la sociedad dominante, inhiben ciertos intentos indígenas por aculturarse según el patrón occidental (Cordeu, 1969b: 3° parte).