Aproximación al Horizonte Mítico de los Tobas
El Plano Terrestre
El Complejo Nowet
Relaciones de Nowet con los fenómenos atmosféricos.
Como dijimos, algunos fenómenos atmosféricos son relacionados con el mundo de los animales. Relatan de esa manera, con algunas variantes en las versiones de Miraflores, mitos acerca del rayo o el trueno bastante conocidos 64:
Relato N° 15
"Las nubes salen de adentro de una gran montaña. El Nowet, cuando se enoja, agarra unos cascotes de piedras de la montaña y los tira. Y de esas piedras salen las nubes que traen agua y trueno".
"El rayo crece adentro de la nube. Los truenos son los gritos del Nowet cuando está enojado ahí en la montaña" (A. Roldán).
Relato N° 16
"El trueno tiene la forma de un osito. El Kasong'rá parecía un osito cuando lo vieron una vez los paisanos de antes. El trueno era un osito, que se cayó una vez desde el cielo hasta la tierra".
"Un piogonak le hizo entonces un fuego fuerte, y el osito subió con el humo de vuelta para el cielo. Y se tronó fuerte, de alegría, allá arriba; cuando se subió de vuelta".
"El piogonak lo manda desde entonces. Y por eso la gente va a buscarlo cada vez que quiere la lluvia. El piogonak entonces se pone a cantar, y el animalito ése, el osito, truena de vuelta y cae la lluvia" (A. Gómez).
Es menester, creemos, volver a recalcar la coincidencia en la morfología de Nowet de uno de los rasgos definitorios del dueño de los animales como estructura mítico-religiosa: el patronazgo y dominio de una serie de fenómenos atmosféricos como rayo, trueno, lluvia, tormenta, clima de las estaciones, etc. 65. Volveremos a constatar luego que la misma característica es compartida por el piogonak quien, a imagen de su figuración arquetípica, entabla una relación y una técnica de dominio con esos fenómenos enteramente similar a la que emplea con los animales y las enfermedades.
Al respecto, Lehmann Nitsche 66 publica dos versiones semejantes a las anteriores, excepto de que "Kasógongá" aparece como figuración del rayo y no del trueno. En la segunda de sus narraciones se le asignan al rayo características específicas de un dueño de animales: "Es un animal con forma de cristiano (criatura humana) pero con la cabeza chiquita y el cuerpo cubierto de pelo largo, como el potai (oso hormiguero). Le da por ser médico y presentarse a la persona que él quiere, pero solamente a una". Relata luego el episodio de la caída desde el cielo de Kasong'rá, y luego de que un indio enciende un fuego para que vuelva a trepar en la humareda, el Osito-Rayo promete: "En seguida vuélvete ligero a tu toldo, porque va a caer un fuerte aguacero, pero en adelante podrás salir con confianza a mariscar, en la seguridad de que matarás muchos ciervos, gamas, guanacos, guasunchos, avestruces, toda clase de bichos, en fin, sin errarles un tiro". Y, finalmente: "Desde aquel día en el toldo del paisano no faltó nunca la miel, ni la carne o el pescado, como le había prometido el rayo, en pago del servicio que le prestó".
La versión de Métraux 67 describe a "Kasoronra" como a una mujer vieja y muy velluda, en cambio, que cae como rayo pero conservando su figura durante las tormentas que ella misma produce. Curiosamente, según afirma el autor, procura entonces destruir los algarrobos, árboles predilectos de los shamanes ya que allí se posan los espíritus. También, al indio que la encuentra y le hace la fogata para que retorne al cielo, "Kasoronra" le concede lluvias cuando las necesite, pero solamente a él; además le ordena mantener el encuentro en secreto.
Notas:
64 Lehmann Nitsche, 1925: 198-199; Métraux, 1946b: 27.
65 Jensen, 1966: cap. VI, 2.
66 Lehmann Nitsche, 1925: 198-199.
67 Métraux, 1946b: 27.