Viaje al Río de la Plata. Ulrico Schmidl
| Capítulo 53. Llegada a San Vicente. Viaje a España. Maravillas del mar |
Ahora marchamos algo más adelante a una pequeña ciudad llamada S. Vicendo (San Vicente, all sur de Santos fundado en 1531 por Martín Affonzo de Souza ), 20 millas (leguas) de camino; allá llegamos el año 1553 anno Domini, el 13 de junio, en día de San Antonio y dimos con un navío portugués, que estaba allí cargado con azúcar, palo de Brasil y algodón, y pertenecía al honorable Schezen; su factor está en Lisabonna (Lisboa), se llama Johann vonn Huessen, quien a más tiene otro factor allí en Vincendo (S. Vicente), llamado Petter Rosel.
Ítem los antedichos señores Schezenn y Johan von Halsen tienen allá en la tierra muchos pueblos y villorrios azucareros, en que se hace azúcar año redondo. Así, pues, me recibió el susodicho Petter Rossel muy amistosamente y me trató muy en [287] grande; él también me recomendó a la tripulación con que tenía que navegar, y les pidió que se quisiesen poner a mis órdenes, lo que después cumplió con exactitud el capitán este, y [yo] confieso que es así; así nos quedamos aún 11 días en la ciudad Vincendo (S. Vicente), para prepararnos y proveernos de todo lo necesario que puede a uno hacerle falta en alta mar. Ítem echamos 6 meses largos, de la ciudad Nostra Singnora de Sunssión hasta la ciudad S. Vincenndo en Presiell (Brasil) y hay 476 millas (leguas) de camino.
Después nos hicimos a la vela, enseguida de habernos despachado de lo que había que hacer, y salimos de la ciudad S. Vincenndo el año 1553, anno Domini, el 24 de junio, día de San Juan; así mismo estuvimos nosotros 14 días largos en el piélago o mar, sin alcanzar un viento favorable, antes al contrario tormentas y tiempo horrible sin tregua, así que no podíamos atinar adonde estábamos; a todo esto se nos tronchó el mástil del navío, que empezó a hacer mucha agua, así que tuvimos que acercarnos a tierra y llegamos a un puerto o bahía llamada ciudad Spiritu Sanntto (Victoria), está en Presil (Brasil) en Inndia (Indias), pertenece al rey de Portugal, hay cristianos en la ciudad, con sus mujeres e hijos hacen azúcar, tienen algodón y palo de Brasil y de otras clases que por allí se encuentran.
En estos lugares del mar entre S. Vicenndo y Spiritu Sannto es donde más se encuentra la ballena o cetáceo; hacen mucho daño, por ejemplo, cuando se quiere navegar de un puerto al otro en pequeños navíos, que al fin son algo mayores que los navíos grandes de aquí en esta tierra (Baviera), allí se presentan estas ballenas en mesnada y arman batalla entre sí, y si en esto se encuentran con el navío, allí lo hacen zozobrar con gente y todo. Estas ballenas vomitan o arrojan agua constantemente por la boca, y una que otra vez tanta cuanta cabe en un buen tonel de Francia; y el tal golpe de agua lo produce ella cada y cuando mete la cabeza bajo del agua y la vuelve a sacar: esto hace ella día y noche y quien por primera vez lo ve se hace de cuenta que tiene un peñasco a la par. Mucho habría que escribir del pez este.
Ítem hay también cantidad de otros peces raros y maravillas del mar, de las que todo lo que se puede decir y contar, por más detallado que fuese, sería poco. Hay otro pez muy grande, se llama en español sumere, esto es en alemán schnub-huet vischs (pez sombrerero de paja); es este un pez del que todo lo que se diga y escriba es poco; tal es de grande, de fuerte y de poderoso el tal pez; en algunas partes perjudica mucho a los navíos; porque siendo que no corra viento, y que por ello están los navíos encalmados sin poder marchar ni para atrás ni para adelante; cuando el pez embiste a navío con un golpe tan recio, que todo él tiembla y se estremece, entonces al punto hay que arrojarle del navío una o dos grandes pipas; y así el dicho pez se apodera de las barricas, deja al navío y juega con ellas.
Ítem más otro pez muy grande, llamado pesche spaide (pez espada), esto es en alemán vischsmesser o schwertmesser, hace gran daño a los demás peces, y cuando aquellos se pelean entre sí, es la cosa como cuando en tierra se juntan 2 caballos bellacos y se acometen uno al otro: lo cual es divertido ver en la mar; mas cuando los peces pelean entre sí, por lo general sobreviene mal tiempo en la mar. Ítem más hay otro pez grande y malo, que supera a todos en aquello de pelear o batirse; se llama en español serre pesche (pez sierra), en alemán sägvischs. Hay otros peces más cuyos nombres no los sé. Ítem peces voladores y otros peces grandes llamados doninnen (toninas).
Fuente:
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