Viaje al Río de la Plata. Ulrico Schmidl
| Capítulo 27. Bajada de Irala a Buenos Aires en 1541. Tragedia de Corpus Christi |
Así pues mandó él, Marthin Eyolla (Irala), y ordenó que se preparasen 4 navíos de los parckhadienes (bergantines) y tomó de los [soldados 150 hombres], a los demás los dejó él en la dicha ciudad Nostra Singnora de Sunsión y nos dio a entender que quería reunir en la dicha ciudad, Nuestra Singnora de Sunsión, a la demás gente que había dejado en los tiembus, ítem 160 españoles, que habían quedado en Bonas Ayers en los 2 navíos, de los que se dijo ya.
En seguida partió Marthin Doménigo Eyolla (Irala) con los 4 navíos parckhadines aguas abajo del Paraboe y Paraneu. Y antes de esto, cuando él aún no había llegado a los tienbus, se resolvió por los cristianos, que allí nos esperaban, a saber, un capitán, que se llamaba Francisco Riss (Ruiz), y también Jann Pabón, un sacerdote, y un secretario, que se llamaba Jann Eronandus (Hernández), como gobernadores sustitutos de los cristianos, que se había de dar muerte al indio principal de los tiembus, y a ciertos otros indios con él, como que ellos así ejecutaron tamaño crimen, y los indios, que por tan largo tiempo los habían servido en toda cosa buena, fueron pasados escandalosamente de la vida a la muerte, antes que llegáramos nosotros con Marthin Domenigo Eyolla (Irala) nuestro capitán.
Ahora pues, cuando Martín Domenigo Eyolla (Irala), nuestro capitán, llegó con nosotros del asiento Nostra Singnora de Sunsión a los dichos tiembus [y cristianos, mucho le pesó esta matanza y la huida de los tkyembus]; mas no halló qué hacerles y dejó bastimento y provisiones en Corporis Christi, también 20 hombres de los nuestros con un capitán Anthoni Manthossa y mandó, so pena de la vida, que no se fiase por nada de los indios, sino que de día y de noche se asegurase bien con guardias, y si sucediere que llegasen los indios y quisiesen volver a ser amigos que los tratasen bien y les mostrasen la vieja amistad; pero que todo fuese sin descuidarse, mirando bien que no les pasase ningún perjuicio ni a él ni a los cristianos.
Después de esto nuestro capitán general Marthin Doménigo Eyolla (Irala) se llevó consigo de allí las (3) personas, como causa efficiens de la matanza, a saber, el Francisco Reyss, el sacerdote, Jann Pabón y Jann Eronandus, que era el secretario; y cuando estaban por partir y hacerse a la vela, se presentó allí un principal [del los tyembus, que se llamaba Zeiche Legemi, gran amigo que fue de los cristianos, pero que a pesar de esto tenía que hacerles el gusto a los indios por causa de su mujer e hijos y amigos, y dijo a nuestro capitán Marthin Thoménigo Eyolla (Irala), que debería llevarse a todos los cristianos consigo, porque toda la tierra estaba alzada contra ellos y querían matarlos y expulsarlos del país; a esto le contestó el capitán general Domenigo Eyolla (Irala), que no tardaría en volver, que su gente se bastaba para con los indios; y dijo más, que Zeiche Leymi debería mudarse con mujer e hijos, amigos también, y con toda su gente a los cristianos; a lo que dijo él, Zeiche Lyemi, que así lo haría.
Al punto partió nuestro capitán general Marthin Doménigo Eyolla(Irala) aguas abajo y nos dejó solos allí.
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