Viaje al Río de la Plata. Ulrico Schmidl
| Capítulo 45. Visitan a los mbayá, chané, thohannes, payhonos, mayehonas, morronnos, perronoss |
Así vinieron los antedichos mayaiess (mbayá) en número de 20.000 hombres y pretendieron sorprendernos, mas no nos sacaron mayor ventaja, sino que en esta misma escaramuza quedaron unos 1.000 muertos de la gente de ellos; enseguida huyeron ellos de allí y nosotros los perseguimos hasta su pueblo, mas no encontramos nada allí, ni mujeres ni hijos.
Entonces mandó nuestro capitán y tomó unos 150 arcabuceros y 2.500 indios carios y marchó en pos de los mayaiedess (mbayá) 3 días seguidos y 2 noches [a todo apurar], así que no descansábamos nosotros sino sólo para comer a medio día y dormir 4 ó 5 horas cada noche.
Y al tercer día dimos con los mayaeides (mbayá) todos juntos, hombres, mujeres y niños en un bosque; mas no eran ellos los maiaies (mbayá) que buscábamos, sino sus amigos (Caduveos de la región Miranda, Brasil). Ni cuidado que se les daba a ellos de nuestra llegada allí. Así tienen que pagar justos por pecadores; porque cuando nosotros llegamos a los mayaiess (mbayá) estos, matamos y apresamos hombres, mujeres y niños en número como de 3 mil personas, y si hubiese sido de día, así como fue de noche, no se escapa uno de ellos; porque había mucha gente junta en un cerro, en que había un bosque muy grande. Yo saqué de esta escaramuza más de 19 personas, hombres y mujeres, que no eran viejas; porque siempre me ha gustado más la gente moza que la vieja; también la parte que me tocó de las mantas de los indios y otras cosas más. Después de esto nos volvimos a nuestro real, allí nos quedamos 8 días, porque había toda clase de buen bastimento. A esta nación de los mayaiess(mbayá) desde S. Ferdinando, donde dejamos los navíos, hay 70 millas (leguas) de camino.
Después de esto volvimos a marchar hasta una nación llamada Zchennte (Chané), son vasallos o súbditos de los antedichos mayaiess (mbayá), como en esta tierra (Baviera) los paisanos son siervos de sus señores. Nosotros encontramos en este camino muchos rastrojos sembrados con trigo turco (maíz), raíces, y otras frutas más, allí se tiene esta comida año redondo; cuando se recoge una cosecha, ya está la otra madura también, y cuando esta misma también está recogida, ya tienen una otra en berza. Con esto en todo tiempo del año están en vísperas de la mies. Entonces llegamos a un pequeño pueblo que pertenecía a los zchenne (chané) y cuando nos vieron todos huyeron de allí. Así nos quedamos 2 días allá y hallamos en el tal pueblo (que está a 4 millas (leguas) de los mayaie (mbayá) más que de sobra de comer.
De allí marchamos nosotros 2 días 6 millas (leguas) hasta una nación llamada de los tohannes; allí no hallamos gente alguna, pero de comer bastante; están también sometidos a los mayaies (mbayá).
De allí marchamos nosotros 6 días enteros sin encontrar gente por el camino, y al 7.º día llegamos a una nación llamada de los payhonos donde había mucha indiada reunida. El caudillo de ellos salió a recibirnos de paz con mucha gente. Este le rogó a nuestro capitán que no entrásemos a su pueblo, sino que nos quedásemos allí afuera en el mismo lugar; mas nuestro capitán no quiso consentir en nada de eso, sino que se metió derecho en el pueblo de ellos, quieran que no; allí hubimos lo muy bastante que comer de carne, y gallinas, gansos, venados, ovejas, avestruces, papagayos, conejillos. Mas ahora dejo yo de lado lo de trigo turco (maíz) y otras raíces y frutas [sin mencionar], de lo que hay una superabundancia en la tierra; pero agua no hay mucha, casi nada de plata y oro; así que de eso nada preguntamos tampoco, porque las otras naciones que más adelante estaban por esto mismo no huyesen. Nos quedamos 3 días enteros entre estos payhonas; allí se impuso nuestro capitán por ellos de la manera de tierra que era; y de los thohanas hasta ellos hay 24 millas (leguas) de camino; y de allí salimos y llevamos un «lengua» de los payhanas que nos mostrase el camino, porque así tuviésemos agua que beber; desde que hay largos trechos en esta tierra sin agua.
Así llegamos nosotros a las 4 millas (leguas) a una nación llamada de los maiehonas (mayecuna?) donde nos quedamos un día, y de estos volvimos a tomar un «lengua», que nos mostrase el camino; estos se prestaron y nos dieron lo que necesitábamos. Desde allí marchamos nosotros 8 millas (leguas) y llegamos a una nación llamada de los morronos; es una gran multitud de gente; nos recibieron muy bien; quedamos 2 días enteros entre ellos y tomamos relación de la tierra; de estos también sacamos nosotros un «lengua», que nos enseñase el camino; en seguida marchamos 4 millas (leguas) desde allí hasta una pequeña nación llamada de los perronoss; no tienen mucho que comer; son fuertes de unos 3 ó 4.000 hombres de pelea; quedamos un día entre ellos.
De allí marchamos nosotros 12 millas (leguas)á una nación llamada de los sunennos, es una gran multitud de gente toda junta, y se halla sobre un cerrillo alto; el pueblo de ellos está rodeado de un bosque espinudo como muro; nos recibieron con sus arcos y flechas [y nos dieron dardes (dardos)] de comer; mas no las tuvieron mucho tiempo consigo; muy pronto tuvieron que abandonar el pueblo, pero primero lo incendiaron al mismo; con todo hallamos nosotros bastante que comer en el bosque; quedamos allí 3 días y los buscamos en los bosques y en el campo.
Fuente:
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