Los últimos charrúas
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Durante algunos meses de su vida o después de su muerte, los Charrúas, a excepción de Tacuabé, fueron moldeados, y estos modelos se conservan en el Museo de Historia Natural de París.
El cuerpo entero de Senaqué fue moldeado sobre el natural después de su muerte, por el Sr. Merlieux. Esta estatua colorida figura actualmente en las colecciones del Laboratorio de Antropología, bajo el número 673. Este indio lleva en su mano derecha una lanza, que es quizá uno de los pocos objetos etnográficos de los Charrúas modernos que se posee. Esta lanza mide 1.77 m. de longitud y termina en una punta de hierro, cuyo talón está encastrado en el asta y fijado por tres remaches de hierro y tiras de cuero. Lleva los números 678 y 1204, que no pertenecen al catálogo del laboratorio pero son ciertamente antiguos.
El busto de Vaimaca Perú, cuyo molde hizo el Sr. Merlieux también sobre el cadáver, está coloreado y lleva el número 115 de las mismas colecciones.
En cuanto al de Guyunusa, Dumoutier lo hizo sobre la india viva, y fue pintado por el Sr. Lordon; lleva el número 161 de la colección Dumoutier y el número 1475 de las colecciones del laboratorio de antropología.
He dicho que los cadáveres de Senaqué y Vaimaca Perú fueron transportados al laboratorio de anatomía humana del Museo, que estaba dirigido por Fluorens en ese momento. Fueron disecados, pero no pude encontrar en la literatura o en los archivos del Museo o del Instituto algún trabajo sobre el resultado de este estudio, a excepción de los trabajos de Fluorens sobre la estructura de la piel de estos indios. El fracaso de mi búsqueda es aún más sorprendente considerando que Fluorens, en su nota al Instituto, escribió:
"Tendré el honor de ir sucesivamente comunicando a la Academia los resultados de mis observaciones sobre cada uno de los órganos principales de esta raza humana".
El estudio de Fluorens tiene por objeto sobre todo demostrar que la piel del Charrúa tiene la misma estructura que la de las razas coloreadas y que en particular "el aparato pigmentario del indio Charrúa.,, es absolutamente igual al de la piel del negro y la del mundo".
Es curioso que estas conclusiones hayan sido tan mal interpretadas y que se haya entendido la afirmación de que la coloración de la piel era igual en nuestros indígenas que en los negros. En realidad, Fluorens aclara que él habla de la identidad en la estructura histológica, y no de la identidad de color: nota, además, que la piel del Charrúa era de un color marrón cobrizo, y esto resulta del examen de las figuras coloreadas de Werner. Desgraciadamente, Fluorens no dice si las preparaciones han sido hechas en base a la piel de Senaqué o a la de Perú.
El tema de la coloración de la piel de los Charrúas ha sido discutido por Broca. El sabio antropólogo había clasificado a estos indios entre los pueblos de piel negra o casi negra, basándose en los testimonios de Prichard, quien decía que "su tinte era tan oscuro como el de muchos negros". De todos modos, con el consejo de Vulpian y de Jacquart, ayudantes naturalistas en el Museo, quiso verificar el hecho, por lo que fue al Museo y constató que el color del busto coloreado en base al natural era simplemente tostado. Vio también los preparados de Fluorens, donde observó el color oscuro de la capa pigmentaria y de los fragmentos de piel tomados de los cadáveres de Senaqué y Perú.
"Una de estas pieles, que probablemente provenia del individuo cuyo moldeado fue hecho en vida, es simplemente tostada, como el busto de la galería pero las otras pieles son tan oscuras como la de muchos negros".
Según Broca, el Charrúa que tenía un tinte claro era Senaqué, y supone que esto podía corresponder a un mestizaje con las razas vecinas.
La nota de Broca encierra, ciertamente, detalles inexactos. Senaqué no fue moldeado durante su vida sino, por el contrario, después de su muerte, y de todos los informes recogidos durante la estadía del grupo en Francia resulta que, lejos de tener la piel más clara, era el que la tenía más oscura. Dumoutier lo dice textualmente, y su testimonio concuerda con el del anónimo redactor del diario Le National, que declara que Senaqué y Perú tenían la piel más oscura que las de Tacuabé y Guyunusa, y que este tono era parecido al de los mulatos.
En cuanto a los pieles casi negras que vio Broca en el laboratorio particular de Fluorens, pienso que eran las de los negros o de los mulatos que servían de comparación para los trabajos histológicos del estudioso.
En realidad, los testimonios de las personas que vieron a los Charrúas en Europa o en América, son bastante concordantes en lo que concierne al color de su piel.
Los resumí en el cuadro siguiente:
| Mataojo | color rojo parduzco (Barral) color castaño claro (Nouvelles annales des voyages) color cobre rojo (de Curel) color tostado o castaño, más que cobrizo (Virel) color castaño oscuro (Larrey) |
| Charrúas de Curel | color pardo que se aproxima mucho al tono sepia(Dumoutier) color cobrizo (Courrier de Lyon) color tierra de siena oscuro (Tanchou) color pardo cobrizo (Fluorens) |
| Charrúas en general | color pardo oliváceo, a veces negruzco o castaño (d'Orbigny) |
A pesar de la imprecisión de los términos empleados, es de todos modos cierto que los Charrúas no tenían un tinte "tan oscuro como el de muchos negros " y se aproximaba más al de los indios sudamericanos en general, aún cuando algunos sujetos presentaban una coloración más oscura que la mayoría de estos últimos. Por otra parte, el cuerpo moldeado de Senaqué, coloreado a partir del natural, corresponde a un color intermedio entre los números 23 y 24 de la escala clásica de von Luschan, y la pieza seca al número 26.
De los despojos de Senaqué y de Perú quedan sólo las partes sexuales de Senaqué en las colecciones del Museo, que han sido conservados por simple momificación. Encontré un gran frasco que contenía un fragmento de piel de tinte tostado, conservada en alcohol pero, en ausencia de etiqueta, es imposible decir si ella corresponde a un de nuestros indios.
Encargué al Sr. Clavelin, asistente de la cátedra de Antropología, examinar la pieza seca. Esta es la nota donde consignó sus observaciones:
"Es difícil dar cuenta de la forma exacta de los órganos: el pene está extremadamente reducido por el desecamiento de la pieza, mientras que las bolsas, por el contrario, están distendidas por el algodón que las rellenaba".
"Los vellos pubianos están bien conservados, y son bastante abundantes, de 3 a 4 cm. de longitud media, de color castaño claro y ligeramente ondeados. La raíz del pene está provista de gran cantidad de vello. Microscópicamente, no se constata ninguna diferencia notable con lo que se constata en los europeos".
"Se pudieron arrancar varios vellos con su bulbo, que se examinaron al microscopio. El bulbo es normal, ligeramente más pequeño que los de los europeos. Presenta en su parte superior un grueso cúmulo de pigmento, mientras que su parte inferior está menos fuertemente pigmentada".
"El tallo del vello tiene un canal medular interrumpido, pequeño y muy fuertemente pigmentado".
"No parece haber una diferencia notable entre lo que se observa en europeos, aunque los vellos del pubis de Sena-qué son más finos que los de un francés; miden, en efecto, apenas 90 mieras de diámetro, mientras que el grosor medio entre los europeos es de 121 micras".
El laboratorio de Antropología del Museo posee también el esqueleto completo de Vaimaca Perú; está inscrito en el catálogo con el número 6565 y proviene del laboratorio de Fisiología del mismo establecimiento, cuya dirección asumió Fluorens en 1838.
El cráneo fue descrito y dibujado por Morton. Sus principales medidas fueron dadas por Quatrefages y Hamy. La pelvis fue estudiada y reproducida por Verneau. Las clavículas fueron medidas por Pasteau.
El esqueleto lleva todas las marcas de las lesiones que Dumoutier relevó sobre Perú: exostosis muy acusada de la parte anterior y media de la diáfisis de la tibia derecha, que no corresponde a una fractura; fractura del tercio superior de la diáfisis del radio izquierdo; fractura de la décima costilla izquierda. No hay, por lo tanto, ninguna duda sobre la identidad de la pieza.
El cráneo presenta una sinostosis casi total de la región lambdoidea. Los huesos propios de la nariz están desviados hacia la izquierda, deformación muy visible en el molde de la cabeza. Los terceros molares faltan en ambos maxilares; en el inferior, los dos primeros molares tienen cinco cúspides.
Las inserciones musculares están marcadas muy fuertemente, tanto en el cráneo como en la mandíbula y en el esqueleto en general.
El cráneo es voluminoso, de forma ovoide, poco desarrollado en altura, netamente braquicéfalo, la cara baja y ancha, europrosopa, mientras que la nariz es alta y estrecha, siendo leptorrino.
La estructura del individuo vivo, reconstruida según el método de Manouvrier(64) a partir de la longitud de los huesos largos es de 1,64 m., cifra muy próxima a aquélla indicada por Dumoutier: 1,62 m.
Los fémures son muy robustos, con la línea áspera muy fuertemente acusada. Lo mismo sucede con otros huesos, en particular los húmeros que no tienen agujero del olécranon.
Veamos las conclusiones de Verneau:
"La pelvis de este indígena difiere, al primer análisis, de aquéllas que nosotros hemos examinado (es decir, las de las otras razas americanas) por un menor ensanchamiento de la pelvis mayor La relación del diámetro antero-poste-rior máximo es exactamente la misma que en europeos, al igual que la relación de la altura con el ancho ".
"Se distingue de estos últimos por un ensanchamiento inferior que involucra todos los diámetros transversos de la excavación ".
"La circunferencia superior es algo menos ancha. El borde superior está poco curvado en su parte anterior; las espinas iliacas antero-superiores tienen la misma desviación que en nosotros. La cresta ilíaca, bastante desarrollada de adelante hacia atrás, presenta un espesor de 20 mm. a nivel del tubérculo del glúteo medio ".
"Las fosas ilíacas internas están menos extendidas, puesto que el hueso es más delgado que en nuestras razas ".
"El borde anterior ofrece el mismo desarrollo y su porción ilíaca, la misma inclinación".
"El diámetro anterio-posterior del estrecho superior aumenta al mismo tiempo que el diámetro transversal disminuye; a pesar de esto, el estrecho superior está lejos de tener forma circular".
"El diámetro antero-posterior del estrecho inferior está, por el contrario, disminuido en forma notable, en tanto que el diámetro transverso está aumentado".
"Las espinas ciáticas presentan una desviación considerable. Las dimensiones de la escotadura ciática mayor están reducidas".
"Hacia adelante, la arcada pubicana muestra la misma abertura que en europeos. La distancia aumenta entre los tubérculos isquio-pubianos internos, como entre los agujeros sub-pubianos".
"La porción isquio-pubiana de la pelvis es alto alta; la altura total de la pelvis es, por lo tanto, menor".
"La pared posterior de la excavación, es decir, el sacro, como la pared anterior, más desarrollada en sentido vertical. El ancho de este hueso es, en la base, también más grande. En cuanto a otras dimensiones transversales, están poco modificadas".
"El ancho de la cavidad cotiloidea lo quita de la altura. La longitud del agujero sub-pubiano está disminuido, mientras que el ancho no se modifica ".
"En el Charrúa, las diferencias están principalmente en la excavación de la pelvis. La abertura superior está agrandada de adelante hacia atrás; para la abertura inferior, por el contrario, el aumento se da en los diámetros transversales".
"Esta excavación está limitada por paredes muy fuertes y más desarrolladas en sentido vertical, aunque el ancho de la pelvis menor esté aumentado".
El Museo posee, además, el molde endocraneano de Perú (Colección del Museo, número 19246).
No está dentro del marco de este estudio el buscar las afinidades étnicas de los Charrúas. Quise solamente trazar la historia de los últimos sobrevivientes de esta importante tribu y poner a disposición de todos, los documentos desconocidos o mal conocidos. De todos modos, me permito señalar las semejanzas singulares que ofrece el cráneo de Perú en relación con el tipo braquicéfalo que Verneau describió en los Patagones, y con los cráneos araucanos de la Patagonia.
Será suficiente poner ante los ojos de los lectores algunas medidas comparativas:
| Tipo braquicéfalo | Antiguos Araucanos | Araucanos Modernos | Charrúas | |
| Capacidad (cm3) | 1.516 | -.- | 1.390 | 1.515 |
| Indice cefálico horizontal | 87.71 | 82.76 | 83.27 | 86.63 |
| Indice cefálico vertico-transversal | 97.11 | 97.16 | 94.51 | 90.60 |
| Indice cefálico vertico-longitudinal | 84.59 | 80.89 | 72.06 | 78.49 |
| Indice nasal | 49.36 | 48.13 | 49.46 | 45.83 |
En los Araucanos de Chile predomina el mismo tipo, pero aparece mezclado con otro elemento, este último, dolicocéfalo (que pertenecería, quizá, a la raza de Lagoa Santa).
La estatura presenta resultados similares a los obtenidos en base a los índices craneanos. Los Araucanos modernos tienen una estatura de 1,57 m. en la Patagonia, de 1,636 m. en Chile y de 1,603 en el archipiélago de Chiloé. Estos valores se acercan bastante a los de la estatura de nuestros indígenas: 1,62 m.
Fuente:
Los últimos Charrúas. Prólogo y traducción: Mónica Sanz. Edciones de la Plaza. 2.002