Relación acerca de las antigüedades de los indios
Itiba Tauvava |
| Capítulo X: Cómo los cuatro hijos gemelos de Itiba Tauvava, que murió de parto, fueron juntos a coger la calabaza de Yaya, donde estaba su hijo Yayael, que se había convertido en pez, y ninguno se atrevió a tamarla sino Dimivan Caracaracol, que la descolgó y todos se hartaron de peces |
Mientras comían sintieron que venía Yaya de sus posesiones, y queriendo en aquel apuro colgar la calabaza, no la colgaron bien, de modo que cayó en tierra y se rompió. Dicen que fue tanta el agua que salió de aquella calabaza que llenó toda la tierra, y con ella murieron muchos peces. Entonces dicen que tuvo origen el mar. Salidos después de allí hallaron un hombre al que llamaron Conel, que era mudo.
Boinayel (Boinayol) |
| Capítulo XI: De lo que aconteció a los cuatro hermanos cuando iban huyendo de Yaya |
Estos, tan luego como llegaron a la puerta de Basamanaco1 y notaron que llevaba cazabi, le dijeron: Ayacavo Guarocoel, que quiere decir: conozcamos a nuestro abuelo. Entonces, Demivan Caracaracol, viendo delante a sus hermanos, entró a su casa para ver si podía hallar algún cazabi, que es el pan que se come en aquel país. Caracaracol, entrado en casa de Ayamanaco, le pidió cazabi, que es el mencionado pan; éste se puso la mano en la nariz y le echó en la espalda una mucosidad2 llena de cohoba, que había mandado hacer aquel día; la cohoba es cierto polvo que ellos toman algunas veces para purgarse y para otros efectos que después se dirán. Toman ésta con una caña, medio brazo de larga; ponen un extremo en la nariz, y otro en aquel polvo, y así lo aspiran por la nariz y les hace purgar grandemente3. De este modo les dio por pan aquella mucosidad, en vez del pan que hacía, y se fue muy indignado porque se lo habían pedido. Caracaracol, después de esto, volvió a sus hermanos y les contó lo que le había sucedido con Bayamanicoel, y cómo le había echado una mucosidad en la espalda, la que le dolía fuertemente. Entonces, sus hermanos le miraron la espalda y vieron que la tenía muy hinchada; creció tanto aquella hinchazón, que estuvo a punto de morir, por lo que procuraron cortarla, y no pudieron; mas tomando una hacha de piedra, se la abrieron y salió fuera una tortuga viva, hembra4; entonces edificaron una casa y llevaron a ella la tortuga. De esto yo no he sabido más; poco vale lo que llevo escrito. Dicen también que el sol y la luna salieron de una gruta que está en el país de un cacique llamado Maucia Tivuel, a cuya gruta, que llaman Yobovava7, la veneran mucho y la tienen toda pintada a su modo, sin alguna figura humana, pero con muchos follajes y otras cosas semejantes. En aquella gruta estaban dos cemíes hechos de piedra, del tamaño de medio brazo, con las manos atadas y en actitud de sudar; cuyos cemíes estiman ellos mucho, y cuando no llovía dicen que entraban allí a visitarlos y de repente venía la lluvia. De estos cemíes, a uno llamaban Boinayol y al otro Maroya.
| Capítulo XII: De lo que piensan acerca de andar vagando los muertos; cómo son éstos y lo que hacen |
Creen que hay un lugar al que van los muertos, que se llama Coaibai, que está en un extremo de la isla, llamado Soraya. El primero que estuvo en el Coaibai dicen que fue uno llamado Maquetaurie Guayaba, que era señor del Coaibai, casa y habitación de los muertos.
Maquetaurie Guayaba era asociado al murciélago. |
| Capítulo XIII: Del aspecto que dicen tener los muertos |
Dicen que durante el día los muertos están recluidos; por la noche van a recreo y comen cierto fruto que se llama guabaza, que tiene sabor de...5 que de día están... [encerrados]6. A la noche, se convierten en fruta, tienen su recreo, y van juntamente con los vivos. Para conocer los muertos tienen esta manera: que con la mano les tocan el vientre, y si no les encuentran el ombligo dicen que es operito, que quiere decir muerto, pues dicen que los muertos no tienen ombligo; y así se engañan algunas veces, porque no reparando en esto, yacen con alguna mujer de las del Coaibai, y cuando piensan abrazarlas, no tienen nada, porque desaparece de repente. Tal es lo que creen hasta hoy acerca de esto. Mientras vive una persona llaman al alma goeiz, y después de muerta la denominan opia; el goeiz dicen que se aparece muchas veces, ya en forma de hombre, o ya de mujer, y afirman que ha habido hombre que se atrevió a pelear con un goeiz, y queriendo abrazarlo, éste desaparecía y el indio metía los brazos más allá, encima de algunos árboles, de los cuales quedaba colgado. Esto lo creen todos en general, lo mismo los pequeños que los mayores, y también que se les aparecen los muertos en forma de padre, de madre, de hermanos, de parientes, o de otras formas. El fruto del que dicen alimentarse los muertos, es del tamaño de un melocotón. Los muertos no se les aparecen de día, sino siempre de noche, y por ello, no sin gran miedo se atreve algún indio a ir solo de noche.
Notas:
1 Pedro Mártir, Déc. I, lib. IX, cap. V: pistoris domum.
2 Pedro Mártir, loc cit., conspuisse.
3 Las Casas, Apologética, cap. CLXVI: "Tenían hechos ciertos polvos de ciertas yerbas... estos ponían en un plato redondo, no llano, sino un poco algo combado o hondo, hecho de madera, tan hermoso, liso y lindo, que no fuera muy más hermoso de oro o de plata; era cuasi negro y lucio como de azabache.”
En el texto de Ulloa hay una palabra, Cirtose, que es errata del traductor o del impresor.
4 Pedro Mártir, Déc. I, lib. IX, cap. V: "ex cuius ulcere natam aiunt feminam qua mutuo fratres illi omnes usi sunt, atque ab ea ferunt filios filiasque genuisse”
5 Falta una palabra en el texto de Ulloa.
6 Laguna de otra palabra.
Nota de Pueblos Originarios:
7 Las traducciones más comunes que encontrarás: para el cacique, Mautiatihuel; para la gruta, Iguanaboina.