José Santos Quilapán

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Mapuche Arribano

c.1840 -c.1878

José Santos Quilapán (Külapang, en mapudungun), hijo de Juan Mangin Hueno, nació hacia 1840 en Adenkul. Muy joven su padre lo envió a las tolderías de Calfucurá para que aprendiera de él su sabiduría y valor; allí se destacó como guerrero, permaneciendo varios años como prenda de alianza política de ambas agrupaciones.

Al hacerse cargo del cacicazgo de su padre, hizo llamar a una gran junta, cuentan que Quilapán habló un día entero, desde la mañana a la noche, cantó y lloró al estilo de la antigua oratoria mapuche. Recuerdan que decía: “Mientras haya coligues para construir nuestras lanzas, no dejaremos entrar a nuestra tierra a los huincas”. Al término de sus discursos, Quilapán fue reconocido como cacique principal de los arribanos. Esta junta habría tenido lugar en los llanos de Perquenco en casa del cacique Montri, pariente de Quilapán.

Para 1866 había logrado reagrupar a su comunidad para resistir la llamada "Ocupación de la Araucanía" llevada adelante por el Ejército de Chile al mando de Cornelio Saavedra Rodríguez, hijo del presidente de la Primera Junta de Gobierno de Buenos Aires. Con algunas estrategias, pero fundamentalmente provisto de un inmenso valor, Quilapán logra durante diez años sostener la resistencia junto a su gente en la margen del río Malleco. Estableció alianzas con los mapuches asentados en la Patagonia argentina y promovió el apoyo de los caciques al aventurero francés Orellie Antoine de Tounens quien el 17 de noviembre de 1860 se autoproclama Rey de la Araucanía, y tres días después Rey de la Patagonia.

El flamante Rey jamás tuvo control efectivo del territorio que ahora “le pertenecía”. Nunca fue reconocido por estado alguno. Las autoridades mapuches continuaron en sus funciones y las chilenas ejerciendo una vigilancia atenta y amenazante. Tampoco en sus dominios se alteró hábito ni costumbre alguna. Quilapán, que lo consideró como un extranjero capaz de lograr el apoyo de una potencia europea, tampoco lo reconoció como soberano, si bien siguió algunos de sus consejos y le permitió usar el título de Rey.

El proyecto independentista llegó a oídos del José Joaquín Pérez, flamante presidente chileno, quien pensando que podría agitar los ánimos entre los mapuches, instruyó a las reparticiones estatales encontrar y apresar a Tounens. Con su captura a manos de Cornelio Saavedra Rodríguez, queda trunco el proyecto del francés.

Quilapán seguiría oponiendo una fuerte resistencia a la fuerte ocupación territorial sin descanso, en 1868, obtuvo la última victoria militar del pueblo mapuche en el combate de Quechereguas.

Combate de Quechereguas.
25 y 26 de abril de 1868.

El 25 de abril una columna de la 4° Línea del ejército chileno al mando del capitán Juan José San Martín Penrose llegó al río Traiguén, cuando intentaba vadearlo fue atacado por los hombres de Quilapán, ocacionándole bajas y la retirada de los sobrevivientes hacia donde se encontraba el contingente teniente coronel Pedro Lagos la otra columna de 160 hombres que el general José Manuel Pinto Arias al mando militar de la alta frontera que había dispuesto en una expedición de castigo a los mapuches de Quilapán quienes en marzo habían capturado las caballadas del fuerte Chihuaihue.

Lagos había sostenido un ataque similar en Las Quechereguas, logrando rechazarlos momentáneamente. El 26 de abril llega a las orillas del Traiguén donde se enfrenta a todas las fuerzas de Quilapán. Luego del combate las fuerzas de Lagos vuelven a la guarnición de partida.

Ilustración: Acción de Quechereguas, 1868. Grabado de Luis Rogers. Carga de la caballería mapuche comandada por el lonko Quilapán contra las tropas chilenas al mando del comandante Pedro Lagos.

Retrato de Quilapán realizado por Martín Boneo. En 1871, el pintor argentino llevó esta obra a la Exposición Nacional de Córdoba proyectada por Domingo F. Sarmiento, donde fue adquirida por el Capitán General del Puerto de Rosario Cecilio Echevarría. En su memoria, sus hijas -Carmen y Ventura- donaron en 1936 su archivo y este retrato al Museo Histórico Provincial de Rosario Dr. Julio Marc.

Luego la guerra se diluyó en escaramuzas con bajas para ambos bandos, pero comenzó a inclinarse a favor de los chilenos cuando éstos, en 1870, reemplazaron los antiguos rifles por los Spencer de repetición, que causaban gran cantidad de bajas entre las filas mapuches acostumbradas a aprovechar los momentos de recargar balas para atacar.

Quilapán continuó en la lucha hasta su muerte, ocurrida en Loncoche entre 1875 y 1879, de tabardillo de aguardiente en una pulpería, según expresara Juana Malén, una de sus mujeres.


Al comenzar el siglo XIX, la sociedad mapuche se dividía en un conjunto de agrupaciones o grupos de cacicazgos.

Los Abajinos (Nagches, ​ Llanistas, Lelfunches​ o Nagpuleches) constituían la agrupación mapuche más numerosa desde fines del siglo XVIII y durante el XIX, habitaron los territorios "bajos", cercanos a los pies orientales de la cordillera de la Costa, su centro estaba en Purén. Los Arribanos (Huenteches, Moluche Wenteches, Nguluches​ ) ocupaban las llanuras precordilleranas. Los primeros apoyaron la causa patriota, manteniendo fuertes lazos con el Estado chileno, los Arribanos mantuvieron fuertes relaciones con la administración española. A los que habitaban las costas del Pacífico, que al menos por las descripciones en las crónicas tuvieron una menor relevancia histórica se los conoce como Costinos (Lafkenche Lafquenches, ​Lafquemches, L'avken'che​​).

Abajinos

Caciques:

Los Colipí

Venancio Conoepán

Arribanos

Caciques:

Francisco Mariluán

Juan Mangin Hueno

José Santos Quilapán

Tomás Guevara, historiador y etnólogo chileno (1865-1935), en Las Últimas Familias - Costumbres Araucanas (1913), recogió relatos de "don Juan Kalfukura i Juana Malen, mujer de Kilapan" acerca de Quilapán:

1. Se reconoció como primera cabeza de las tribus muluche a Kilapan, hijo de Mangin.


2. La parentela de los arribanos vivía unida. Crecía en jente i no respetaba mas que a un cacique principal. Por eso podía sostener la guerra. Los abajinos eran innumerables parentelas cortas, que no reconocían una sola cabeza. Sobre todo cuando murió Kolipi se pusieron más desunidos. Se daban malones mui seguidos.


3. Kilapan nació en Adencul. Era chico, delgado i blanco. En valor igualaba a su padre. Aborrecía lo mis que éste a los chilenos. "Quieren hacer pueblos, decía, para acorralarnos como vacas".

4. Vivió con tres mujeres. Juana Malen era hija del cacique Faustino Kilaweke; otra, de Kolicheo, cacique de Dollinco (al este de Lautaro). Tuvo seis hijos, de los cuales Epuleo Kilapan fué el mas conocido. Otros dos Namunkura i Linkopan. Todavía quedan descendientes de Kilapan.

5. Este último toqui araucano jamás quiso rendirse. Cuando los chilenos tuvieron otra guerra con el rei, los arribanos se sublebaron (1865). Se acordaban que Mangin decía: "El rei tiene que volver".

6. Nunca quiso salir a las plazas militares a parlamentar con los jenerales. Mándaba a su suegro Kilaweke.


7. Varia expediciones entraron a la tierra en los años siguientes. Una llegó hasta Chanco, donde viviía Kilapan; le quemaron sus casas. Se traslada entonces a otro lugar.

8. Kilapan mandó desafiar una vez al jeneral Pinto a pelear mano a mano. El jeneral tuvo miedo i no quiso.

9. Los indios de las reducciones pacificas decían de Kilapan: "Éste es brujo, tiene Anchimallen. Por eso no le teme a las balas ni al gobierno".

10. Mándaba él mismo algunos ataques a pueblos. Otros dirijían su hermano Epulef i sus hijos.

11. El rei Aurelio aconsejaba a Kilapan lo que debía hacer; él seguía su pensamiento. Le aconsejó que tuviera ministros o jenerales. Esos fueron Montri, Lemunao, Kilawekw i Kalvukoi. Si alguno moría, entraba otro.

12. Al fin se sosegaron los arribanos. Poco antes de la fundación de Temuco, se cambió de Chanco a Loncoche (cerca de Lautaro) (1879).

13. Desde aquí no cesaba de aconsejar a los caciques la resistencia. Hubo una vez un parlamento en un llano de las cercanías de Loncoche. Se juntaron Mariwal de Chanco, Lievio de Nielol, Katrikura de Loncoche, Montri de Perquenco, Nawelkura del mismo lugar, Ñankucheo de Collico (Ercilla), Lienan de Temuco, Esteban Romero de Truftruf, Pancho Kuramil de Collahue, Pikunche de Cajón i muchos caciques más.
Kilapan dijo sus palabras durante todo el día. Se acordó de que su padre Mangin había defendido sus tierras. No quería que sus mujeres i sus hijos fueses sirvientes de los chilenos. "Así, dijo, deben hacerlo ahora los caciques. Los abajinos van a ser engañados por el gobierno. Koñoepan i Painemal son como vacas maneadas que se dejan sacar leche sosegadas". Algunos hombres lloraban.

14. Por ese mismo tiempo murió Kilapan. Murió de tabardillo de aguardiente. Lo enterraron en Loncoche, junto a su padre i su hermano Epuleo. Nadie sabe donde está la sepultura. Las fiestas del entierro duró varios días, pero sacaron de noche la canoa.


15. A los hijos de Kilapan les enseñó a leer i escribir Pantaleo Sanchez. Su hijo Namunkura murió de la peste. La peste i el cólera mataron mucha jente entre los arribanos.

 

 

Grandes caciques Pampa y Patagonia. Siglo XIX

Vínculos
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Fuente:

Historia del pueblo mapuche. Siglos XIX y XX. José Bengoa.