Keternen (espíritu del Hain)
Espíritus: Vinculos: |
Hijo de Xalpen, Hain de 1923. |
Es el espíritu más luminoso y enternecedor del Hain. Unión entre la tradición y las nuevas generaciones; su aparición marca la culminación de la gran ceremonia del Hain y el comienzo de un nuevo ciclo vital.
Se lo representa con el cuerpo cubierto de plumón, en hileras paralelas que van desde el extremo del bonete a la punta de los pies. Las plumas diminutas, estan pegadas a la pintura roja del cuerpo, lo que por contraste produce un efecto de resplandor que lo hace aparecer aún más sobrenatural.
Se presentará en el escenario entre cinco y siete veces; su preparación ha exigido mucho tiempo y se trata de aprovechar todo lo posible el arduo trabajo; además su contemplación provoca deleite entre las mujeres. Ellas anticipan su presencia con cantos de bienvenida para que lo saquen del Hain y así poder ser admirado.
Como recién nacido debe ser sostenido, ya que apenas puede caminar. Esa tarea la debe llevar a cabo el chamán o el consejero del Hain, o ambos que para el evento llevan una vincha de plumas y una capa vuelta hacia adentro.
Keternen da pequeños pasitos, mientras los demás dan golpes al suelo con el talón derecho. Avanza de costado, hasta el límite del escenario, de cara al público; tiene la mirada fija hacia adelante, con los brazos firmes contra el cuerpo.
Las mujeres cantan su admiración y alegría durante toda la escena, pudiendo acercarse más que en otras a la choza ceremonial. Al volver a entrar al Hain, los hombres saludan al recién nacido con un suave batir de palmas.
Luego de la su última presentación, Keternen regresa a la choza y desde entonces permanece invisible para siempre. Las mujeres creen que este espíritu infantil continúa su vida junto a Xalpen en el inframundo.
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Fuentes:
Fin de un Mundo. Anne Chapman
Los indios de Tierra del Fuego. Martín Gusinde