Apicultura Chiquitana
Abeja Señorita
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El grupo se reunía en el campamento al anochecer, allí manifestaban cuantos panales encontraron y se distribuían para la cosecha del día siguiente. Equipados con hachas y calabazas ahuecadas, derribaban el árbol, abrían un hueco donde se encontraba la colmena, extraían la miel y la cera, exprimían la miel en las calabazas y empaquetaban la cera destruyendo el nido por completo. Al retornar al campamento lavaban la cera aun impregnada de miel en los troncos ahuecados -en forma de pirámide invertida que preparaban previamente- llenos de agua, le agregaban miel y preparaban guarapo, un licor para consumir durante la faena.
Con frecuencia los chiquitanos llevaban la colmena entera con el pedazo de tronco donde se asentaban, las abejas los seguían y era posible domesticar el enjambre. En la actualidad los apicultores chiquitanos han adoptado técnicas modernas, con un calendario apícola que les permite saber los tiempos más propicios para la recolección y cuando hay que hacer cambio de reina.
Según Alcide d'Orbigny, los nativos distinguían trece especies de abejas, nueve de ellas desprovistas de aguijón que producen miel excelente; tres, cuya miel es nociva, y una con aguijón. Su clasificación:
Las nueve sin aguijón:
1º La omesenama, la más pequeña de todas, pues apenas alcanza un largo de tres a cuatro milímetros, toda amarilla; es la especie que se considera productora de la mejor miel. Los españoles de Santa Cruz la llaman Señorita.
2º La omececanach. el doble de la señorita, de tórax negruzco y abdomen rayado de negro y amarillo. Abundante en los alrededores de San José.
3º La ohuarobich, del mismo tamaño que la anterior y completamente negra.
4º La pataquiacoch, gruesa como la señorita y toda negra. Es la más común de todas.
5º La opanoch, pequeña especie, medio negro y medio amarilla, con patas muy largas.
6º y 7º La opomocs y la okichichich, pequeñas y negras.
8º y 9º La ocharichuch y la oceturuch, chiquitas y amarillas, pero distintas de la señorita.
Las especies que producen miel dañina y que sólo los nativos sabían identificar porque parece tener el mismo sabor que la buena, son tres: la oreceroch y la overecepes, cuya miel produce espasmos nerviosos y enfermedades terribles; la omocayoch, cuya miel deliciosa embriaga como una bebida espirituosa y llega hasta extraviar la razón durante cierto tiempo.
La única especie provista de aguijón, denominada botoropes. es la más grande de todas; produce una miel excelente pero, por temor de que los pique, los nativos no la buscaban, salvo en las épocas de escasez en ese caso se apoderaban de la miel y la cera después de haber espantado las abejas por medio de una humareda espesa, que producen encendiendo hojas mojadas.
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Fuente: Viaje a la América Meridional. Alcide d'Orbigny (1830). Provincia de Chiquitos. Misión San Ignacio.