Moksohanák
| Cosmogonía:
Creación de hombre.
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Este dios está en el Oeste, siempre dando la espalda al Este. Si se diera vuelta, el cielo y las estrellas caerían, muriendo todo el mundo.
Los angaité cuidan bien a sus muertos, lo envuelven, lían sus ropas, y los entierran en un pozo que tapan cuidadosamente. Moksohanák los recoge a todos llevando sus almas, cuando el difunto sale se le llama iekhamâ, en el pozo quedaran los cuerpos. En su búsqueda envía a los Enzlép, espíritus de aspecto humano y tamaño muy pequeño. A veces ellos apuran la muerte de los enfermos para llevarlos al Oeste.
Fuente:
"Los Indígenas del Paraguay". José Zanardini- Walter Biedermann.