La leyenda de los Césares

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plusLa leyenda de los Césares
Ricardo E. Latchman (1929)

Sus orígenes y evolución

El origen de la historia

Segunda parte del desarrollo de la leyenda

La leyenda de los españoles perdidos

Las expediciones de búsqueda en el siglo XVI

La leyenda en el siglo XVII

El siglo XVIII

El estado actual de la leyenda

Conclusiones del autor

El origen de la Historia

La historia comienza con la expedición de Sebastián Caboto. Este marino salió de Sevilla el 3 de Abril de 1526, con tres navíos, para dirigirse a las Molucas, por vía del Estrecho de Magallanes, descubierto seis años antes. Por escasez de mantenimientos y otras razones, tuvo que recalar en la Isla de Santa Catalina en la costa de Brasil. Allí encontraron a los sobrevivientes de la expedición de Juan Díaz de Solís, quien fuera muerto por los indios en el Río de la Plata, diez años antes.

Esta gente refería maravillas del interior de aquél país donde habían quedado durante varios años Luego después Caboto perdió una de sus naves, y viendo las dificultades con que tropezaba y considerando imposible llevar a cabo un viaje tan largo y tan aventurado, resolvió quedarse en el Río de la Plata y explorar aquella región. No es del caso relatar las hazañas y exploraciones de esa expedición, sino sólo en lo que se refiere a nuestro tema.

Entre el personal que acompañaba a Caboto había un capitán de toda la confianza del jefe, que se llamaba Francisco César. Después de las primeras exploraciones y cuando Caboto había construido un fuerte que llamó Sancti Spiritus, para servir de base de sus futuras exploraciones, César solicitó y obtuvo permiso para ir en busca de las tierras ricas en oro, plata y minas cuyas noticias había adquirido de la gente de Solís. Con unos pocos compañeros bajo sus órdenes se internó en el país, llevando, según los documentos, una dirección hacia el suroeste, pero que a todas luces debe haber sido hacia el oeste.

La relación más noticiosa de esta expedición es la que da Ruy Díaz de Guzmán. Según esta versión, César y sus compañeros llegaron a la Cordillera de los Andes y a la parte sur halló una provincia fértil, con mucho ganado de la tierra y multitud de gente rica en oro y plata. El cacique era muy atento con César y al despedirse de él le hizo buenos regalos. Los españoles volvieron al fuerte de Sancti Spiritus, el cual hallaron quemado por los indios. Caboto y su gente habían partido. En vista de ésto, y creyendo muerta a toda la compañía, emprendieron viaje hacia el Perú, donde supieron habían llegado los españoles con Francisco Pizarro. Volvieron a los Andes, los que atravesaron y desde una altura divisaron el mar a ambos lados. Siguieron la costa y por Atacama, Lipez y Charcas llegaron inopinadamente al Cuzco, al tiempo que Pizarro tuvo preso a Atahualpa.

Ruy Díaz dice que oyó este relato a Gonzalo Saenz de Garzón, quien conoció en Lima al capitán César.

Ciro Bayo y otros escritores han aceptado esta versión sin criticarla y en ella han basado sus escritos. El autor mencionado dice:"De tan épica excursión, que duró siete años, a través de medio América..... vino llamarse Los Césares a los soldados de capitán Francisco y la Conquista de los Césares a su hazañosa expedición".

Por aceptar al pie de la letra esta versión la mayoría de los que han escrito sobre los Césares han supuesto que César y sus compañeros llegaron a la región sudoeste de la Pampa y quizá hasta la Patagonia.

Pero al examinarla un poco se ve que la relación de Ruy Díaz de Guzmán está llena de errores de tanto bulto que es de sorprenderse que la hayan tornado en serio los que en ella han basado sus escritos. Don José Toribio Medina aclaró estos puntos hace veinte años, pero es indudable que Ciro Bayo no conoció dicha obra, ni sometió a un examen crítico los datos que ofrece Ruy Díaz. Medina demuestra con la evidencia de los documentos que publica, la poca fe que se puede poner en la relación de este último. Según sus investigaciones, César debió salir de Sancti Spiritus a mediados o fines de Noviembre de 1528. "En cuanto al número de personas que compusieron la expedición, Caboto dice que por todos serian "obra de quince". De lo que no hay duda es que salieron a hacer el viaje repartidos en tres columnas, una que tomó por los quirandies, otra por los curacuraes y la otra por el río de Curacuraz... ...resulta que César y sus compañeros tomaron de allí directamente al oriente (poniente) y otros el mismo rumbo aunque inclinándose al sur donde habitaban propiamente los quirandies".

El viaje de César no puede haber durado más de dos meses y medio, hallándose de regreso al fuerte en febrero de 1529. Según los cálculos de Medina, Sancti Spiritus fue quemado en Septiembre del mismo año, siete meses después de haber llegado César. Este regresó con siete compañeros, que debe ser el número de los que fueron con el. De la suerte de las otras columnas no han quedado noticias.

Se ignora por dónde anduvo César y respecto de lo que contaron de su viaje, sólo consta por los documentos que "dijeron haber visto grandes riquezas de oro y plata y piedras preciosas".

Siendo exacto este hecho "es necesario suponer que alcanzaron hasta dentro de los limites del imperio de los Incas, atravesando toda la pampa".

Estos son los únicos hechos referentes a la expedición de César, comprobados por los documentos. Según los mismos, Francisco César, gentilhombre se embarcó en Sevilla en la nao capitana de Sebastián Caboto, la Santa Maria de la Concepción. En el año siguiente, en otro documento titulado "Información que hizo Sebastián Caboto para probar las culpas del Capitan Rojas, Martín Méndez y Miguel de Rodas, cuando los desterró en Santa Catalina, Julio de 1526 a Junio de 1528" hay una declaración firmada por Francisco César, a bordo de la Trinidad, fechada el 13 de Febrero de 1527, que comienza: "En la nao Trinidad que agora es capitana, estando surta en la isla de Santa Catalina en el puerto de Gallera a 13 dias del mes de hebrero de mill e quinientos e veinte e siete años antel muy magnifico señor Sebastian Caboto, Capitan General por Su Majestad, etc...y en presencia de mi Martín Ibañez de Urfiquiza, escribano público de dicha armada, etc ... "

En el próximo año figura varias veces en las informaciones de Caboto. A fines de 1528, como hemos visto, emprendió su viaje al interior y en Febrero de 1529 estaba de vuelta en el fuerte de Sancti Spiritus, quedandose con Caboto hasta la vuelta a España de éste en Octubre del mismo año, adonde le acompaño.

Sabemos que estaba en Madrid en 1530, porque en el proceso de Catalina Vasquez y sus hijos contra el capitán Sebastián Caboto, César fue uno de los testigos. En el mismo año dio poder a Antonio Ponce para que le representara ante la Casa de Contratación de Sevilla, en la cobranza de sus sueldos, etc.

César pasó a Venezuela en 1532 con Pedro Heredia, en cuya compañía militó allí hasta que fue preso Heredia por el licenciado Vadillo. Entonces César acompañó a este jefe, como su teniente, para ir en busca del Darien, en cuya jornada pereció a fines de Julio de 1538.

Resulta de estos hechos, todos comprobados por documentos oficiales, que la relación de Ruy Díaz de Guzmán es apócrifa.

La prisión de Atahualpa por Francisco Pizarro tuvo lugar el 16 de Noviembre de 1532 y la ejecución del monarca peruano el 29 de Agosto de 1533. En este tiempo, como consta por las informaciones de Pedro Heredia, César estaba con él en Venezuela.

Al tiempo del viaje de César por la Pampa y su vuelta a Sancti Spiritus en 1529, aun no se había descubierto el Perú, de manera que mal puede haberse llegado al Cuzco, Tampoco puede haberle conocido en Lima Gonzalo Saenz Garzón. Lima se fundó en 1535 y en esa época César estaba en Colombia, no habiendo desamparado los descubrimientos en que estuvieron empeñados Heredia y Vadillo, desde 1532 hasta su muerte ocurrida en 1538. El hecho es que César jamás estuvo en el Perú.

Sin embargo hay una confirmación insospechable del viaje que hizo este capitán al interior de la Pampa. Dice Cieza de León en su Guerra de Chupas que "conocí a Francisco César, quien era capitán en la provincia de Cartajena, que está situada en la costa del Océano, y a Francisco Hogazón, quien era también uno de los primeros conquistadores de aquella provincia (Río de la Plata), y a menudo les he oído hablar y afirmar bajo juramento que vieron mucho tesoro y grandes ganados de los que aquí llamamos ovejas del Perú y que los Indios eran bien vestidos y de buen trato".

Si tenemos en cuenta que el viaje de César, de ida y vuelta, no demoró más de dos meses y medio, y que quedó muchos días con el cacique quien le regaló, es evidente que no pudo haber llegado a la Patagonia ni al Sur de la Pampa, como suponen algunos.

Hay que recordar que andaban a pie y que no pudieron haber recorrido más que un término medio de cinco leguas al día, o sea, probablemente, una distancia en línea recta de unas cien leguas. El fuerte de Sancti Spiritus se fundó en la unión del río Carcaraña con el Paraná donde ahora se halla el pueblo de San Lorenzo, algunas leguas al norte de Rosario. Cien leguas, que en línea recta es el máximum que pueden haber recorrido y desandado en el tiempo en que estuvieron ausentes del fuerte, les llevarían a la Sierra de Córdoba.

Es indudable que deben haber seguido el camino al oeste, porque en ninguna otra dirección pudieron ponerse en contacto con un pueblo que tuviera conocimientos de la metalurgia, mientras que en la vecindad de la Sierra de Córdoba existían tribus que habían recibido influencias de la cultura de los Incas, únicas que pudieron tener objetos de plata y oro. Por estos motivos, parece seguro que la región visitada por el capitán Francisco César y sus compañeros en 1529 no fue otra que la de la Sierra de Córdoba.

Quedan por tanto desvirtuadas las observaciones de Ruy Díaz de Guzmán respecto de este viaje, como igualmente las conclusiones de aquellos escritores que fundaron sus relaciones en dichos detalles.

Ciro Bayo incurre en otro error, bastante común, peroque conviene corregir, ya que estamos en eso. Dice que se llamaron los Césares a los soldados que fueron con dicho capitán, y la Conquista de los Césares a su hazañosa expedición. Esto no es exacto. Durante el siglo XVI, se referian a la incógnita región, que se suponía mucho más al sur, como lo de César, y cuando más tarde se creyó identificar esta tradición con los nuevos rumores de un pueblo rico en oro y plata que habitaba la Pampa del Sur, se acostumbró hablar de dichos moradores con el nombre de los Césares y las expediciones que se organizaban para buscarlos se decían que iban a la Conquista de los Césares.

Esto es, en resumen, el verdadero origen de la tradición que después se transformó en leyenda, y, a no haber mediado otras circunstancias, se habría, con toda probabilidad, olvidado luego.


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Extraída de la obra publicada en la "Revista Chilena de Historia y Geografía"

Se han incluido vínculos a las biografías de los personajes más relevantes.
Hemos distribuido el contendido en capítulos para el acceso más rápido al tema.