Almamula (o Mulánima)
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Ilustración de Gabriela Varela. |
De color negro o castaño oscuro, largas orejas y crin al viento galopa de noche por los campos en loca carrera, echando fuego por ojos, nariz y boca; atacando a cuantos encuentra a su paso.
Arrastra cadenas que le producen terribles dolores.
Quien desea salvarla debe preparar un cuchillo y esperarla. Si el hombre no muestra signos de miedo y se le acerca resuelto, ella baja la cabeza y se queda quieta para que la corten. Es como un ritual, se necesita que derrame sangre para lograr su purificación, su absolución.