Coquena
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"El Coquena" Grabado. Aguatinta |
Cambia su poncho todos los años para el carnaval y entierra al viejo donde tiene su tesoro escondido.
Quien se encuentre con esta divinidad se convierte en aire, en espíritu.
Otorga bienes en abundancia, así como castigos terribles: se cuenta que al encontrar un cazador de Tilcara que había sacrificado muchas vicuñas, le dio gran cantidad de plata para que abandone esta ocupación.
El cazador contó el episodio, otro quiso imitarlo matando gran cantidad de vicuñas. Sin embargo Coquena respondió con ira, aprisionando al codicioso y lo condenó a pastorear ganado a perpetuidad.
Es el patrón de los animales del campo y de los cerros. Sólo permite que cacen por necesidad y a la vieja usanza (rodeando las tropas con hilos y trapos colorados y boleándolas). Para pedirle permiso a Coquena, hay que dejarle ofrendas.
El indígena puneño no caza más vicuñas que las que precisa para su sustento para no despertar la ira de Coquena.