Llanuras

 
 
Cargando ....
  Áreas Culturales
PortadaPortada Culturas Áreas Culturales Primeros Americanos Sitios Arqueológicos Arte Precolombino Cosmogonía Dioses y Personajes Míticos Lenguas Escritura y Simbología Biografías Textos y Documentos Mapas Colecciones Pictóricas y Fotográficas
 
 
 
 
 

El bisonte era fundamental en la vida de los cazadores de las llanuras norteamericana:

Bisonte

Seguro, móvil y confortable, los cazadores nómades de las llanuras veían al tipi como una "buena madre" que cobijaba y protegía a sus hijos:

Tipi
Yo veo Amigo
"Yo veo" "Amigo"
derecho Alce
"Por aquí" "Alce"

Quizás como resultado de las diversas lenguas, combinados con los hábitos nómades, los habitantes de las Llanuras desarrollaron un efectivo lenguaje de signos.

En la edición del National Geographic de Julio de 1944, se grafican algunos ejemplos.

La cultura de las Llanuras, se desarrolló en un amplio territorio que abarcaba desde la región de Alberta (Canadá) al norte, hasta el comienzo de la vegetación cactácea cerca de la frontera de México con Estados Unidos al sur; el oeste lo marcaban las primeras estribaciones de las Montañas Rocosas y el este los valles y afluentes del Mississippi.
Culturas del área
Sitios
linkIlustaciones de Langdon Kihn.

Son praderas de clima templado, ecosistema de los grandes mamíferos, estas tierras fueron el nicho del bisonte y del antílope y de varias especies de ciervos, alces y osos negros y pardos. En el oeste las llanuras son más altas y más secas, con una vegetación en donde prevalece la hierba caduca y el este tiene vegetación de hierbas gigantescas.

El elemento unificador como factor económico y cultural era el bisonte, pues de él adquirían la mayor parte sus recursos; no solo el alimento, sino también para la confección de herramientas e indumentarias. La caza estaba condicionada por la persecución de las manadas a lo largo de un ciclo que se repetía cada año.

Las evidencias arqueológicas atribuibles a los nómadas de la llanura sólo son visibles en forma de anillos tipi. Una excepción son las "ruedas medicinales" dispersas por la parte norte, aunque su distribución evidencia asentamientos grandes y estables de viviendas plurifamiliares.

Fueron pobladas por las tribus históricas que introdujeron a la agricultura en forma tardía, estuvieron habitadas desde mucho antes por grupos humanos reducidos de cazadores arcaicos.

A partir de la desaparición de los Grandes Cazadores, se pueden observar cuatro períodos culturales:

Período Arcaico. 800 - 250 a. C.

Grupos reducidos de los pueblos de cazadores-recolectores provenientes de las Montañas Rocosas y los bosques septentrionales, se vieron inducidos a realizar batidas de caza sobre las praderas, atraídos por las inmensas manadas de bisontes, antílopes y ciervos que pastaban la región. En muchos casos no llegaron a establecerse en una forma definitiva, siendo éste el último territorio de Norteamérica en ser poblado en forma permanente.

Bosques de las llanuras. 250 a. c. - 950 d. C.

Se considera que este pérfido se produjo el ingreso de los primeros cultivadores provenientes de los bosques orientales, que al encontrar una baja densidad de población, se les hizo relativamente fácil ir ocupando el oeste de los valles del Mississippi, así como las riberas del río Missouri.

Se estima que estos grupos colonizadores, estaban asimilados o eran posibles descendientes de esfera Hopewell, si se consideran las construcciones de túmulos en Dakota, y las materias primas y artículos de que dispusieron: cerámica, cobre, obsidiana y piedras semipreciosas.

Vivían en asentamientos que no superaban las cuatro hectáreas de superficie. Construyeron túmulos funerarios cónicos, enterrando junto a humanos y esqueletos de bisonte.

No se descarta que también grupos del suroeste se radicara en esta región, como parece ser el origen de los habitantes de los acantilados en la Meseta de Ozark, en el noroeste de Arkansas y que además de la caza, pesca y recolección, practicaban el cultivo del maíz. Por algunas de sus costumbres se los relaciona con los grupos cesteros del desierto.

Aldeas de las Llanuras 950 - 1450 d. c.

Este período marca una nueva e importante difusión de los grupos del este, cuyos orígenes se pueden situar en la cultura Mississippica, que fue su contemporánea en la región de los bosques orientales. Su economía estuvo basada en una agricultura intensiva que practicaron en las zonas bajas y ribereñas con especies evolucionadas de porotos y maíz.

Las nuevas comunidades arribadas se establecieron en colonias y organizaron núcleos más grandes, estables y protegidos por fosas y empalizadas. Sus viviendas fueron plurifamiliares, con casas de planta cuadrada, sólidas u conformando un patrón de asentamiento de tipo disperso.

Los utensilios y ajuar dejados presenta gran diversidad de materias primas, una mayor complejidad de factura y una superior cantidad que los del período anterior. De todos modos, su estructura social no alcanzó a ser un sistema estratificado como los que imperaron el la región del este, y su sistema de gobierno probablemente tampoco llegó al caudillaje.

Tradición Coalescente 1450 - 1850 d. c.

Aparentemente hacia el 1400 d. c., en las llanuras altas y secas del oeste, se produjo una gran sequía que obligó a varios grupos a un cambio de vida. Abandonaron sus viviendas perdurables, migraron al sur adoptando las construídas de tierra de forma circular.

La forma de vida de las praderas cambió bruscamente a partir del 1550 d. c. con la introducción del caballo y la presión de los colonos blancos, muchos grupos abandonaron el sedentarismo y se convirtieron en nómades a caballo.

Conocidos genéricamente como "pieles rojas", reune a varias tribus de filiaciones distintas, pero en general cazadores nómades.

Fue así, como una avalancha paulatina y casi masiva, las distintas comunidades abandonaron la periferia de los bosques orientales para dedicarse principalmente a la caza del bisonte.

Las tribus se reunían solo en primavera y otoño, carecían de una organización política permanente y el consejo tribal que surgía de elecciones. Estaban constituídos de clanes donde, en algunos casos imperaba el principio matrilineal y en otros el patrilineal.

Sus viviendas fueron las conocidas carpas cónicas "tipi" de cuero pintado; los utensilios de uso diario también eran fabricados del mismo material,

Su mitología se basó en la existencia de héroes y benefactores humanos; creían en un "Espíritu Tutelar" y el poder que este otorgaba a los mortales.

Los que todavía permanecían con el sistema de caza a pie como los comanches, arapahos, pies negros y apaches, lo reemplazaron por el de a caballo quedando como superivientes de la tradición agrícola grupos como los wichitas, mandanes, hidatsas y arikaras.


Fuente:

Amerindia. Introducción a la etnohistoria y las artes visuales precolombinas. Cesar Sondereguer ~ Carlos Punta. Editorial Corregidor. 1999